Los plaguicidas pueden ocasionar daños en la salud y el medio ambiente. Las malformaciones congénitas de diverso tipo como la sirenomelia, puede ser causada por plaguicidas cuando una mujer en el período de gestación ha estado expuesta a estos químicos. Sin embargo para establecer una relación de causalidad entre los plaguicidas y la aparición de malformaciones congénitas es necesario llevar adelante un estudio epidemiológico que evalúe tanto a la familia como a la población expuesta a este tipo de riesgos químicos. Este tipo de estudios puede ser encarado por médicos epidemiólogos de las Facultades de Medicina o de los Servicios Departamentales de Salud (SEDES).
Está científicamente comprobado que el carbamil, captán, folpet, difolatan pentacloronitrobenceno, paraquat, maneb, ziram, zineb, benomyl y monocrotofós generan efectos teratogénicos. Se entiende por Teratología a la disciplina científica que, dentro de la veterinaria y la medicina, estudia a las criaturas deformes, es decir, aquellas creaciones naturales en una especie que no responden al patrón común. También se ha comprobado que el endosulfán, que hace algunas semanas atrás ha sido causante de la muerte de tres niños en Camiri, altera el material genético, especialmente a nivel de los cromosomas.
La contaminación ambiental producida por los residuos resultantes de procedimientos industriales, acumulación de productos de combustión, uso indiscriminado de plaguicidas, etc. se está constituyendo en uno de los problemas principales para todas las especies. Si bien no se han determinado, a causa de las presiones de la superestructura económica de esta sociedad, para la mayoría de los agentes contaminantes un efecto teratogénico, no es ilógico suponer que lo tengan.
El caso de los gemelos nacidos en Ivirgarzama-Cochabamba, uno con sirenomelia y otro con ano imperforado, entre otros reportados, son el conmovedor resultado de un problema social latente. Las declaraciones vertidas por los padres de los recién nacidos a diversos medios de prensa, reflejan el total desconocimiento del peligro potencial que significa convivir con plaguicidas. Este hecho debe motivar a las organizaciones pertinentes a tomar decisiones que den una solución a este problema, un primer signo de cambio sería prohibir en nuestro país el registro y posterior comercialización de plaguicidas extremada y altamente tóxicos, ya que son los responsables de las principales intoxicaciones ocupacionales en el área rural; también sería muy importante capacitar a los agricultores sobre buen uso y manejo de plaguicidas poco tóxicos y alternativas para el cuidado de los cultivos que son mucho más sostenibles y saludables. Todo esto debe ir acompañado por un proceso de Información, Sensibilización y Concientización sobre los efectos adversos de los plaguicidas en la salud y el medio ambiente.
En Cochabamba e Ivirgarzama existen recursos humanos formados en el campo de toxicología clínica y ambiental con énfasis en plaguicidas, capaces de encarar de muy buena manera este problema con investigación e intervención inmediata para prevenir futuros hechos similares.

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hace 1 semana 1 día